Filtro de Polen (habitáculo)

      El filtro del habitáculo o de polen es un elemento que en la actualidad ya lo incorporan la gran mayoría de los automóviles  y tiene una función similar a la del filtro de aire para el motor, pero destinado a proteger la salud de los ocupantes del vehículo. Cuando circulamos por las calles, el aire que respiramos contiene una gran cantidad de polvo, partículas de polen, smog y por supuesto los molestos gases de escape de los vehículos que ocupan la vía. Por lo tanto, el aire dentro del habitáculo se concentra entre 5 a 8 veces más que en el exterior, por lo que el ambiente en el interior del coche tiene una alta posibilidad de ser un aire viciado y potencialmente dañino para la salud.

     Por esta razón y como todas las partes que componen la mecánica de un automóvil requieren de un mantenimiento constante para su correcto funcionamiento, el aire acondicionado demanda de una atención mayor ya que el filtro de habitáculo que compone al sistema, tiene una directa relación con el ambiente que se respira en el habitáculo.

 

¿Cómo funciona?     

     El sistema de aire acondicionado o climatización por sí solo no es capaz de filtrar las partículas de polvo, polen y mucho menos los gases nocivos que pudieran ser capturados desde el exterior, por esta razón se utilizan filtros que varían las láminas que lo componen entre tres a cuatro capas de grosor.

     Cada capa tiene una función y en general serían una superficie convencional que captura el polvo y otras moléculas de gran tamaño, luego se utiliza una lámina con productos germicidas que eliminan todo tipo de ácaros  y bacterias microscópicas, finalmente una tercera capa la compone un filtro de carbono activo que se encarga de  acabar con todo tipo de mal olor y partículas que hayan logrado pasar el proceso, así como de los dañinos gases de escape del resto de coches que circulan alrededor nuestro.

     De esta manera el filtro se transforma en una especie de receptáculo que fácilmente puede albergar enfermedades u hongos debido a la humedad del sistema, ser un foco de alergias o fácilmente impedir el funcionamiento correcto del climatizador, influyendo en el consumo de combustible y obviamente fallando en entregarnos la calidad y cantidad de aire que le exigimos.

 

¿Cuándo debemos cambiar el filtro?

     Hay quienes dicen que el mejor momento para cambiarlo es en temporada de primavera para eliminar cualquier rastro de suciedad y moho que se haya acumulado en otoño e invierno. También hay quienes creen que sus filtros no se ensucian y son a perpetuidad.

  • Si notas un olor desagradable o “mohoso” al subir a tu vehículo, es probable que tu filtro albergue algún tipo de hongo o bacteria por lo que es tiempo de comprar un nuevo filtro.
  • Es recomendado el reemplazo si al accionar el sistema comienzas a sentir picazón en la nariz y molestias al respirar.
  • Los cristales se empañan con frecuencia o es más dificil desempañarlos.
  • Es altamente probable que el filtro de polen deba ser cambiado si notas un caudal de aire menor o deficiente al activar tu aire acondicionado.

          Nuestra recomendación es que se cambie una vez al año, o al menos cada 10.000 km, sobre todo si los pasajeros habituales son niños, personas con asma o alérgicas y personas mayores.

 

Tipos de filtros

     A la hora de cambiar el filtro de habitáculo hay que saber que para un gran número de modelos de coches los hay de dos tipos:

  • Filtro de polen normal: fabricado en papel o similar, está indicado para el polvo y la mayor parte del polen.
  • Filtro de polen de carbón activo: además de proteger del polvo y polen, también fitra con mayor eficacia los ácaros y partículas microscópicas que pueden llegar a dejar pasar un filtro de polen normal, así como los gases de escape de otros coches como son el óxido de nitrógeno y ozono y disminuye la aparición de olores en el habitáculo.

     El filtro de polen de carbón activo es el más indicado para los conductores que circulan habitualmente y a diario por las grandes urbes.

 

  

Causas de deterioro del filtro de polen:

     Haciendo justamente lo contrario, podremos evitar que nuestros filtros de polen se deterioren de esa forma. Si no podemos evitar lo de aparcar debajo de árboles, tendremos que acortar los cambios del filtro. Nuestra salud es más importante.

Efectos directos de tener un filtro de polen en mal estado en nuestro coche:

Habitáculo libre de partículas y sustancias nocivas para la salud:

Filtros nuevos.

En esta comparativa se aprecia mejor la diferencia entre un filtro de polen nuevo y uno que necesita reemplazo.

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