Filtro de combustible

     El filtro de combustible es un elemento muy importante, ayuda a evitar que las impurezas presentes en el depósito del coche puedan acceder al circuito de inyección, los inyectores, la bomba de combustible, etc.

     Son filtros que están fabricados con papel, fibra de vidrio, mallas metálicas, etc., y el cuerpo que los sostiene está fabricado en plástico o metal y dependiendo del combustible (gasolina, gasoil…), tienen algunas funciones distintas. En el caso del gasoil podemos encontrar filtros que retienen el agua que contiene el combustible y evitar la corrosión de los elementos metálicos del motor.

     Un filtro de combustible que no se ha cambiado en su momento y que está obstruido, provoca la pérdida de presión en la inyección. También puede ser la causa de un fallo en la bomba u obstruir los inyectores.

     Este filtro es un elemento muy importante, cumple una función primordial y de su buen estado depende la salud del motor y su rendimiento.

     En muchas ocasiones, el vehículo puede funcionar mal debido a las influencias del mal estado del filtro. Puede incurrir en pérdidas de combustible, así como un mayor consumo del mismo. Sin embargo, en el caso de los vehículos diésel, el filtro tiene una importancia mayor, ya que alberga la humedad que genera este tipo de combustible, por lo que su vida útil es menor.

     Se suele recomendar un cambio del filtro de gasolina cada 60.000 km, aunque nosotros recomendamos hacerlo antes, sobre los 40.000 km.

     Por el contrario, en el caso de los diésel, sería aconsejable sustituirlo cada 30.000 km por los daños que pueda generar la humedad.

Esquema del funcionamiento de los filtros de combustible.


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